«Ganá su corazón» Ministrando a la adolescente

Cuántas veces hemos escuchado a otros decir: “tienes que ganar su corazón” pero no entendemos bien qué significa, y cómo hacerlo. Quisiera graficarlo con una experiencia que tuve antes de la pandemia, cuando viajar no era tan complicado. Se dio la oportunidad de ir a un viaje misionero a Chile, tenía dos opciones: en avión y llegar en un par de horas, o, por tierra en un par de días; si tú pudieras escoger ¿qué harías? Yo escogí la opción dos, por tierra, y no porque me interesaba ver el paisaje más de cerca, era solo porque ir por tierra me permitía ayudar económicamente con su pasaje a una discípula, para que compartiera esta hermosa experiencia de servir a Dios en otro país, pero, sobre todo, me interesaba ganar su corazón. Te cuento esto, porque cuando hablamos y vemos la importancia de llegar al corazón de la adolescente, tenemos que considerar no solo el aspecto espiritual sino también físico.

No podemos solo sentarnos a compartir con la adolescente de la Biblia, y no ver lo que está pasando alrededor de ella. No ver las circunstancias, o ser indiferentes a ellas. Muchas veces con tal de “llenar una ficha”, que cumplimos, decimos que hacemos el discipulado con la joven sin ver sus necesidades de verdad.

Entonces,

¿Qué significa llegar al corazón de la adolescente en el «área física»?

Déjame decírtelo de forma práctica:

¿Alguna vez la acompañaste a la escuela? ¿Fuiste a alguno de sus actos? (Graduación, etc.). ¿La ayudaste con algún trabajo práctico de investigación usando de tu tiempo o de tus recursos?

¿Cuándo fue la última vez que la acompañaste a un turno médico? (¿aunque eso implique negarte a ti el poder dormir un poco más o hacer otra cosa?).

¿La acompañaste a recorrer universidades de tu ciudad? ¿Te sentaste con ella y la ayudaste a inscribirse en alguna universidad? O ¿armar su currículum vitae y salieron a repartirlo?

¿Salieron a comer (invitándola tú) a algún lado alguna vez? ¿Te da vergüenza salir con una adolescente?

¿Te acompañó a pagar impuestos alguna vez? ¿A un turno médico, aunque eso implique viajar a otro lado?

¿Cuándo fue la última vez que saliste con ella a comprarse ropa?

Podría seguir mencionando ejemplos e ideas que podrías hacer.

Quizá esto te suene extraño o difícil de realizar, muchas veces uno piensa que, llegar al corazón de la adolescente de verdad es solo enseñarle algo de la Biblia y darle una torta el día de su cumpleaños, pero va más allá de eso. Es influenciar su vida desde lo cotidiano. Te comparto algunas experiencias que me han ayudado. Un día hicimos una salida con dos de las adolescentes de la iglesia, fuimos a recorrer universidades y lugares de estudios. Otras veces, he tenido que viajar a Monte (120 km de mi casa) por un turno médico, o para alguna actividad que me han invitado, y llevé conmigo a alguna de las jovencitas de la iglesia (tomando tres horas de micro y cubriendo sus gastos). Pude hacer lo mismo una vez que me invitaron a Córdoba (podría haber viajado en un colectivo más cómodo y rápido) pero con ese dinero decidí comprar los pasajes en un colectivo que paraba en todas las ciudades del camino, para mí y otra adolescente, y así poder llevarla conmigo a una conferencia. Llevarlas a comprar sus útiles para el colegio. Y así, podría nombrar tantos otros ejemplos de personas también que hacen lo mismo con sus adolescentes.

En los años que Dios me permitió servir en mi iglesia, pude realizar estos ejemplos prácticos que te mencioné anteriormente. Por eso, discipular el corazón de una joven es trabajar de forma práctica e intencional en su vida cotidiana. Influencia en la vida de las adolescentes de la iglesia y es ¡Hermoso!

¿Y cómo se llega de verdad al corazón de la adolescente en el área Espiritual?

1. Enséñale la Palabra de Dios.

El apóstol Pablo escribe a su joven pastor y discípulo: “Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra”, 2 Timoteo 3:16-17. No sé qué material estés usando, pero recuerda siempre que la función principal de un líder es de enseñar lo que es la verdad.

2. Ora por ella.

Muchas veces vemos el mandato a la oración en el Nuevo Testamento. Jesús enseñó acerca de la necesidad de orar siempre y no desmayar (Lucas 18). Aprendemos muchas lecciones sobre este tema de la oración. Una de ellas es que dependemos de Dios para absolutamente todo. Solo Dios tiene el poder para transformar el corazón caído de una vida. Si quieres tener un servicio efectivo, ora por tus jóvenes. Nada de lo que hagas en el ministerio, tendrá resultado perdurable o de importancia eterna si no se ha bañado en oración. Al orar le decimos a Dios: “Yo no sé, pero tú sí”; “Yo no puedo, pero tú sí puedes”.

Espero haberte ayudado, animado, a seguir invirtiendo en la vida de las chicas que Dios pone en tu camino, trabajar en ambas direcciones, en el área Física y también Espiritual, con mucha dependencia en el Señor. Solo Dios tiene el poder para transformar el corazón ¡Ora por tus jóvenes! ¡Sigue buscando oportunidades para mostrarle que te interesa su vida, su corazón!

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4 comentarios en “«Ganá su corazón» Ministrando a la adolescente”

  1. Avatar

    Muchas gracias por este post. Realmente me venía preguntando cómo ser más cercana a las jóvenes de mi grupo, y aquí me brindaron muchísimas ideas ☺️. Dios siga bendiciendo este hermoso ministerio!

  2. Avatar
    Nercy Rosario

    Muy lindo y de bendición poder leer este artículo..mostrar el amor e interés genuino hacia las personas que el Señor puso en nuestras manos..gracias por compartirlo!!

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