Abigail

Para comenzar voy a confesar que no me había detenido en el relato de 1 Samuel 25 hasta que comencé a trabajar en éste devocional.  Nunca había puesto verdadera atención en la mujer protagonista de este relato. Así que al leerlo varias veces me pregunté ¿Qué puedo aprender de ella? ¿Hay algo que, ya sea por ejemplo positivo o negativo, pueda enseñarme? Al inicio creí que no, pero al avanzar me di cuenta de que estaba equivocada.

Para entender mejor éste relato es necesario que sepas algunas cosas acerca del contexto. Tras la muerte del profeta Samuel, David (que aún no era rey) y los hombres que le seguían fueron al desierto de Parán donde se encontraban los pastores del rebaño de Nabal, esposo de Abigail. Los hombres de David se dedicaron a cuidar y defender al rebaño y los pastores. Más adelante, por sus servicios pidieron algo de alimento, pero Nabal no quiso darles nada e incluso habló con desprecio contra David, quien decidió ir en busca de Nabal y matarlo.

Ahora conozcamos a este matrimonio: ¿Qué dice la Biblia acerca de Abigail?  Era una mujer casada de buen entendimiento y hermosa apariencia. Aunque no lo dice textualmente, sus acciones dan cuenta de que fue una mujer reflexiva y sabia.

¿Qué dice la Biblia de su esposo?  Nabal era un hombre muy rico. Su nombre significa insensato (es decir “alguien que desprecia la razón y actúa impulsivamente, de malas obras y perverso”). Muy fiel a su estilo manifiesta su mal temperamento cuando responde despectivamente a los enviados de David.

En el momento preciso un siervo le relata lo sucedido a Abigail y ella decide intervenir. Finalmente, David desiste. Por las decisiones que tomó Abigail demostró ser una mujer determinante. Ser determinante, según el diccionario de la Real Academia Española significa tener “decisión firme”. También se define como ser resolutivo. Reúne dos elementos importantes: la decisión de hacer algo y el valor para ponerlo por obra.  Lo opuesto seria la pusilanimidad, que es la falta de valor para emprender acciones.

Quiero mostrarte algunos momentos que evidencian esta cualidad en ella:

  • En primer lugar Abigail fue determinante al escuchar a su siervo. Este mismo siervo había dicho acerca de Nabal “No hay quien pueda hablarle” (1Sa 25.17) en contraste con lo sucedido con Abigail, quién estuvo dispuesta. Proverbios 12.15 afirma que “el que escucha el consejo es sabio”. Esta mujer de buena posición escuchó el consejo de un siervo y en consideración al mismo decidió proceder.

 

  • En segundo lugar, Abigail fue determinante al buscar un modo de resolver el terrible error de su esposo, que le costaría la vida a toda su casa. Quiero que pienses en esto: esta mujer conocía a su esposo y estaba tan segura de que Nabal jamás se disculparía por su accionar que estuvo dispuesta a asumir la responsabilidad y humillarse ante David, suplicando el perdón de un desconocido.

Nosotros conocemos el final de esta historia, sabemos que la situación se resolvió de forma favorable, pero ella no lo sabía cuando decidió interceptar a David. Ese hombre era un guerrero que estaba furioso, y tenemos buenas razones para pensar que resolvería está situación con su espada. El podría haberla matado en el mismo instante en que ella se identificó.  Abigail decidió correr ese riesgo intentando apaciguar a David y salvar la vida de su esposo, su familia y aun la de sus siervos.

Santiago 4:17 dice “y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado”.  Ella no cruzó sus brazos ni se excusó detrás de la insensatez de su marido. Evaluó la situación. Una vez que supo lo que debía hacer decidió actuar.

  • Por último Abigail fue también determinante al no dejarse influenciar en su carácter o forma de proceder por su insensato marido. No sabemos cuánto tiempo estuvieron casados Nabal y Abigail, porque la Biblia no lo menciona. Aun así, podemos imaginar lo difícil que debe haber sido convivir durante días, semanas, meses o años al lado de alguien así. Un hombre difícil con un trato áspero. Abigail podría haberse vuelto una mujer amargada, resentida y perversa, ¿Alguien podría culparla? Sin embargo, la Biblia la describe como una mujer de buen entendimiento, el resto del relato lo pone de manifiesto.

Esta unión matrimonial no representa de ningún modo un modelo a seguir, sino que es una situación particular que por alguna razón Dios permitió registrar en su Palabra. La Biblia es clara acerca de con qué tipo de personas debemos rodearnos y a cuáles debemos evitar.  Proverbios 13:20 dice “El que anda con sabios, sabio será, más el que se junta con necios será quebrantado”.

Sin embargo, es posible que en algún momento de nuestra vida tengamos que lidiar con alguien así. 

Nabal era un hombre al que ella tenía que ver con frecuencia, compartir asuntos cotidianos, formaba parte de su vida, una relación cercana, no opcional (no era alguien a quien pudiera evitar). Por lo que se cuenta de él podemos suponer que con frecuencia era alguien que hería con sus palabras

  • Alguien difícil y áspero
  • Alguien poco fiable, que actuaba con engaño
  • Alguien impulsivo, que no ponía atención en el daño que hacía
  • Alguien “a quien no se le podía hablar”

¿Te viene alguien a la mente?

¿Tenes alguna persona así en tu vida?

¿Tenes que convivir con alguien así en tu familia, en tu trabajo? ¿Algún compañero/a de estudio, o en tu iglesia?

Si es así, recordá a Abigail:

Ella debe haber sido resuelta al poner límites a esa influencia sobre su vida. Lo opuesto a ser insensato es ser responsable, consiente, reflexivo y ella lo entendió.

Convivir con Nabal un hombre insensato no fue la excusa de Abigail para vivir con la misma actitud; ella decidió vivir marcando la diferencia, actuando con determinación y valentía para corregir lo incorrecto. Hoy tenes que tomar la decisión vos.

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