¡Cuidado con las imitaciones!

¿Te pasó alguna vez realizar una compra y al momento de pagar que te digan: ¡disculpe este billete no es verdadero, es falso!? ¡A mí si! ¡Y más de una vez! ¡Que decepción! En algún momento recibí ese billete, no tomé el tiempo de chequear si era verdadero, lo guardé, y salí perjudicada. Claro que lo siguiente que hice fue buscar las características de un billete falso…pero la realidad es que, la mejor forma de saber cuándo es una imitación, es estudiando el billete verdadero. En los bancos, preparan a su gente para reconocer los billetes falsos, conociendo perfectamente los verdaderos. Por día miles de billetes pasan por sus manos, al conocer las características del verdadero, logran identificar rápidamente los que son imitaciones y descartarlos.
Tu y yo, por día, también recibimos miles; no de billetes (a no ser que tu trabajes en un banco), pero si miles de pensamientos que continuamente llegan a nuestra mente. Se ha calculado que tenemos alrededor de diez mil pensamientos al día. En alguno de esos, si no en varios, vendrán pensamientos que no son verdaderos y el problema no está en que esos pensamientos lleguen; el problema está en detenernos a pensarlos y darles lugar.

¡Los pensamientos…que gran tema! Es aquello que nos permitimos y detenemos a pensar, la base de lo que creemos, decidimos y vivimos. No hablo de ese pensamiento que llegó y rápido pasó, si no del que llegó, le di lugar, lo medité, le di la posibilidad de hacerme dudar, y vuelve una y otra vez; ronda alrededor de nuestra cabeza, tratando de anidar y si le damos lugar, instalarse y reproducirse. Ese pensamiento, en el que decidimos pensar, determina cómo vamos a actuar. Por eso hablar y estudiar sobre los pensamientos es importantísimo y la Palabra de Dios es específica en cuanto a esto. En Filipenses 4:8 Pablo habla a los hermanos, y da una lista de virtudes, parámetros claros, acerca de cómo deben ser nuestros pensamientos. En primer lugar se nos exhorta a pensar en lo verdadero: “por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero…en esto pensad”

¿Qué es pensar en lo verdadero?

Es pensar en la verdad, en lo que es real. Pero no en lo que yo creo que es verdad, si no en lo que Dios en su Palabra dice que es verdad. En el mundo que vivimos la verdad y lo verdadero está en dudas, todo se relativiza, cambia y surgen nuevas pautas y aun leyes para oponerse a la verdad. Detrás de la libertad, la individualidad, los derechos, la moda y la igualdad, lo que era ya no es y muchas veces aun los cristianos comienzan a dudar. El peligro es cuando me doy lugar a pensar, si todo cambia, lo que creo también puede cambiar. ¡Pero Dios y su palabra no cambian! En Juan 14:6 el mismo Cristo dijo “Yo soy el camino y la verdad, y la vida…”, Juan 17:17 dice “santifícalos en tu verdad, tu palabra es verdad” Dios y su Palabra son verdad, y en esta verdad es en la que debemos pensar. En su persona y a través de su palabra debemos filtrar y corroborar la veracidad de nuestros pensamientos. Al hacerlo de esta manera, tenemos garantía y seguridad.

¿Cómo identificar las imitaciones?

Así como al personal del banco lo entrenan conociendo el billete verdadero, para así poder identificar los falsos; de la misma manera nosotras como hijas de Dios debemos conocer la verdad y lo que es verdad, para poder identificarlo. Cuando un pensamiento falso llega a querer instalarse en nuestra mente, ocupa lugar en el corazón y se expresa en una acción. Juan 8:32 dice “conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” Este versículo habla de Jesús. Solo conociéndole a él y su Palabra, podré identificar y descartar estos pensamientos falsos. No es automático, pero cuanto más en contacto esté con él, más fácil será reconocer las imitaciones de satanás y ser libre de ellas.

¿Cuándo y cómo se presentan estos pensamientos?

Generalmente llegan cuando estamos con las defensas bajas, poca lectura, poca oración, poca comunión. Cuando nos gana el cansancio o el desánimo. Aparecen como una afirmación o en formato de duda. Llegan acompañando una desilusión o potenciando una frustración. Presentan una idea falsa en cuanto a Dios, a mi misma, a otra persona o una situación. Suelen partir de algo real que sucede o sucedió. Por ejemplo, llega una gran prueba a tu vida, la situación es real; entonces irrumpe el pensamiento… “pero si Dios es bueno, por qué sucede esto?” O al caer en pecado pensar “Dios no me va perdonar”. Rendir mal un examen o ser despedida del trabajo y pensar “soy una inútil, no sirvo, todo me sale mal…” Si alguien no me escribe pienso “ seguramente piensa, o supongo que esta enojado porque…” Y los ejemplos podrían seguir, pero cada una sabe, cuales son aquellos pensamientos falsos que aparecen recurrentemente y sobre los que necesitamos trabajar y bajo la luz de la palabra de Dios refutar.

¡Decídete a pensar en la verdad!

Pensar en la verdad es una decisión, no es obra de la casualidad; necesitas tener intencionalidad. Isaías 26:3 dice “tu guardarás en completa paz, a aquel cuyo pensamiento en ti persevera”. Al decidirte a pensar en la verdad obtienes dos valiosos beneficios; Primer beneficio (Juan 8:32) tienes libertad, de las mentiras que satanás quiere que creas y vivas. Segundo beneficio (Isaías 26:3) tienes Paz si perseveras e insistes en pensar en él .
Para que “pensar en lo verdadero” sea una realidad día a día, hay algunas preguntas que puedes realizarte.
¿Dios es así? ¿Dios dice esto? ¿Dice esto de mí? ¿Qué dice la Biblia en cuanto a esta situación? ¿Esto es real? ¿Está sucediendo o es una suposición? ¿Lo que pienso y creo de esta persona en base a qué es? ¿Esto que estoy pensando está de acuerdo con la persona de Dios y la Palabra de Dios o se contradice?

Pensar en lo verdadero, ¡no es una opción! Por eso, hazte el favor de no perder el tiempo pensando en lo que no es verdad. Si piensas en la verdad, hablarás verdad y vivirás de acuerdo a ella (como lo expresa Pablo en Filipenses 4:8,9 «pensad»  y «haced») lo que pensamos, somos y hacemos.

Querida amiga; todas nosotras, quien más, quien menos; luchamos con nuestros pensamientos, pero las pautas son claras “en esto pensad”. Tus pensamientos determinan tu comportamiento. Es muy difícil vivir en la verdad si no piensas la verdad. No te quedes solo con leer este devocional, tómate unos minutos para reflexionar y en oración identificar si hay pensamientos recurrentes que faltan a la verdad y en los cuales con las Escrituras necesitas trabajar.

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6 comentarios en “¡Cuidado con las imitaciones!”

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    Gracias Ely por tus palabras de ánimo siempre!! Ese es el deseo y la oración de este ministerio, bendecir y edificar!! Un abrazo!!

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    Adriana Tello

    Gracias Nati por este hermoso blog, maravilloso poder ser bendecida por lo que Dios te dió, el don de enseñar con tanta claridad.
    Gracias por tu dedicación para prepararlo. Mi abrazo afectuoso para vos.Abundantes bendiciones!

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    María Rodriguez

    Realmente una hermosa manera de reflexionar! Cuantas veces creemos y pensamos fuera de lo que el Señor dice! Ojalá siempre me dé la sabiduría necesaria para poder dicernir en lo verdadero! Gracias Nati😘

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    Xime, recién te leo!! Anima tanto saber que como Dios me bendijo a mi con este devocional también lo hace con otros!! Un abrazo grande para ti!!

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